jueves, 24 de marzo de 2011
PELICULAS y CANCIONES con la temática de la última dictadura militar en la Argentina (1976-1983)
MEMORIA para no olvidar NADA de TODO lo que pasó en la última dictadura militar desde el año 1976 al 1983.
VERDAD para que se sepa verdaderamente todo el genocio, muerte, maltrato, abuso de poder y demás actos de injusticia que tuvieron que vivir miles de personas de nuestro país, con el resultado de 30000 desaparecidos y miles más de presos políticos que pudieron escapar de ese infierno, y por supuesto de los hijos y nietos que hoy son la prueba de vida del milagro y de la esperanza de esos padres muertos y desaparecidos.
JUSTICIA para que se sigan realizando los juicios a todos los represores, desde el primero que estuvo en lo más alto del gobierno de la dictadura hasta los que hoy son nuestros "vecinos" y, sin embargo, estuvieron reprimiendo y siguiendo órdenes de matar a quienes pensaban distintos.
Mucho se ha hablado en estos últimos años, pero lo que queda siempre en nuestra cotidianidad son las canciones y las películas.
Es por eso que les dejo una lista de películas que me gustaría recomendar para que puedan ver en sus casas, con sus hijos, entre amigos, o compartir en el ámbito escolar y universitario. También agrego canciones que pueden escuchar y relacionar, para debatir o sólo analizar individualmente.
Es una lista que he recopilado desde hace varios años y que deseo compartir con ustedes. Espero les sea útil e interesante.
PELÍCULAS - VIDEOS. Seguramente se me escape alguna, pero son varias y para todos los gustos. OJO que no todas son aptas para todo público:
Las que más recomiendo ver son:
"Botín de guerra", de Coco Blaustein.
"Televisión por la Identidad" presentó tres capítulos realizados desde diferentes puntos de vista: "Tatiana", "Juan" y "Nietos de la Esperanza", dirigidos por Miguel Colom.
"Iluminados por el fuego", de Tristán Bauer.
De aquí en más, la continuación de la lista.
“Tiempo de revancha”, de Adolfo Aristarain.
“Plata dulce”, de Fernando Ayala.
“El poder de la censura”, de Emilio Vieyra.
“La república perdida”, de Miguel Perez.
“Malvinas, historia de traiciones”, Jorge Denti.
“No habrá más penas ni olvidos”, de Héctor Olivera.
“Cuarteles de invierno”, de Lautaro Murúa.
“Los chicos de la guerra”, de Bebé Kamin.
“Hay unos tipos abajo”, de Emilio Alfaro y Raúl Fillipelli.
“La historia oficial”, de Luis Puenzo.
“La noche de los lápices”, de Héctor Olivera.
“La república perdida II”, de Miguel Pérez.
“Tangos: el exilio de Gardel”, de Fernando Solanas.
“El ausente”, de Rafael Filipelli.
“Made en Argentina”, de Juan José Jusid.
“Mirta, de Liniers a Estambul”, de Jorge Coscia y Guillermo Saura.
“La deuda interna”, de Miguel Pereira.
“La amiga”, de Jeanine Meerapfel.
“El beso del olvido”, de Eduardo Mignogna.
“El lado oscuro”, de Gonzalo Suárez.
“Montoneros, una historia”, Andrés Di Tella.
“El censor”, de Eduardo Calcagno.
“Hundan el Belgrano”, de Federico Urioste.
“Prohibido”, de Andrés Di Tella.
“1977, casa tomada”, de María Pilotti.
“Por esos ojos”, de Gonzalo Arijón y Virginia Martínez.
“H. G. O.”, de Víctor Bailo y Daniel Stefanello.
“El visitante”, de Javier Olivera.
“Garaje Olimpo”, de Marco Bechis.
“Fuckland”, de José Luis Marqués.
“Historias cotidianas”, de Andrés Habegger.
“Operación Walsh”, de Gustavo E. Gordillo.
“Ni vivo, ni muerto”, de Víctor Jorge Ruiz.
“Kamchatka”, de Marcelo Piñeiro.
CANCIONES. Agrego en algunas video de youtube para que las puedan escuchar directamente.
“Argentina”, de Sonido Sucio.
“Canción de Alicia en el país”, de Serú Giran.
“Canción de cuna para gobernante”, de María Elena Walsh.
“Canción inútil”, de Ataque 77.
“Como la cigarra”, de María Elena Walsh.
“Cuervos en casa”, de Fito Páez.
“Desapariciones”, de Rubén Blades.
“Ellas danzan solas / they dance alone”, de Sting.
“Ellos son”, de Los Violadores.
“Juan Represión”, de Sui Generis.
“Indulto”, de Alejandro Lerner.
“Informe de la situación”, de Víctor Heredia.
“La isla de la buena memoria”, de Alejandro Lerner.
“La marcha de la bronca”, Pedro y Pablo.
“La memoria”, de León Gieco.
“Las botas locas”, de Sui Generis.
“Las Madres del Amor”, de León Gieco.
“Los dinosaurios”, de Charly Garcia.
“María Pilar”, de Teresa Parodi.
“No bombardeen Buenos Aires”, de Charly Garcia.
“No llores por mi, Argentina”, de Serú Girán.
“Nos siguen pegando abajo”, (Pecado Mortal), de Charly Garcia.
“No soy un extraño”, de Charly Garcia.
“Pensé que se trataba de cieguitos”, Los Twist.
“Por qué cantamos”, de Benedetti, Favero.
“Reina madre”, de Raúl Porchetto.
“Represión”, de Los Violadores.
“Solo le pido a Dios”, de León Gieco.
“Sobreviviendo”, de Víctor Heredia.
“Todavía cantamos”, de Víctor Heredia.
“Todo preso es político”, de Los Redonditos de Ricota.
Espero que les haya gustado la compilación. A compartirla y a no bajar los brazos por nuestros desaparecidos y sus familiares.
La Pao
viernes, 5 de noviembre de 2010
El peso de la Muerte de los que siguen naciendo
de una ola que no para de crecer
hoy su cara esta en todas las remeras
es un muerto que no para de nacer...
¿cuál es?, kamikazes de otras almas
aburridos en sus casas
no se animan ni a cantar....
después,
alucinan que planea un heroe de otras
tierras y los viene a rescatar...”
Fragmento de “La murguita del sur”
La Bersuit

Me gusta el juego de palabras de José Larralde: “A mi ver, un libro es como el cajón de un mueble… si adentro hay cosas útiles, uno lo abre a cada rato. Si adentro hay porquerías, no se abre nunca. Con las porquerías que hay afuera, alcanzan”.
Creo que la política se refleja claramente en esta idea, si fuera posible la paráfrasis.
Nadie saca nada –en definitiva y perdón por los lugares comunes- de donde previamente no guardó.
Y estas cosas sirven tanto para lo bueno, como para lo malo.
Ante el gigantesco eco que viene dejando el deceso de Néstor Kirchner, vuelven a aparecer aquellas cosas que se escondieron durante años en la eficiencia de los números, cambiando el eje –una vez más- de las cosas importantes, a cambio de las cosas importantes para algunos.
Para esos que, en definitiva, nos terminaban haciendo creer; a través de sus medios de “in” comunicación, que los vaivenes de la bolsa, el famosísimo “riesgo país” (quien se acuerda hoy???) eran de vida o muerte; o que la teoría autonómica acerca del Fondo Monetario, eran una utopía más, de la izquierda retrógrada.
Vencidos ya por la reiterada afirmación del Fondo Monetario de que no es posible sancionar y mucho menos expulsar a la Argentina de ese organismo (más allá de que quien no quiere tener nada que ver con el Fondo, sea la propia Argentina), ahora inventan o pretenden inventar otras verdades, en las cuales esconder, como siempre, sus mentiras más peligrosas.
La sinceridad no suele ser, en ese marco, la virtud más expandida entre los protagonistas de la política.
Ya lo decía el uruguayo Zitarroza, “… si protegen sus ganancias, la decencia y la ignorancia del pueblo son sus amores. No encuentran causas mejores para comprar otra estancia.”
Para que esto suceda, dice Don Alfredo, hace falta “el ruin, que es el que trajo al ladrón”. Es decir, aquellos que con sus prédicas antipopulares, son los voceros de los que prometen el derrame para la grandeza del pueblo, previo paso por el filtro de sus bolsillos.
Son los gerentes de los grupos dominantes, los creadores del contenido antipopulista embarazado de privatizaciones. Los generadores de salariazos para los más pudientes y desocupación necesaria. Impregnado de vías férreas vacías y silenciosas. De jubilados de 500 pesos, de muertos en la Plaza de Mayo y en las protestas de Paraná, que nadie olvida, pero que ellos no publican.
Nada del discurso del 17 de Octubre, donde Perón hablaba de un pequeño compromiso con los trabajadores: que “aunque sea sean un poquito más felices”.
La muerte de Kirchner, entonces, cae en la espalda de quienes hicieron, de pelear contra él, su motivación vital.
Hemos recibido el tremendo mensaje que los números deben responder al cumplimiento de los objetivos. Y si los objetivos son, por ejemplo, que los trabajadores sean “un poquito más felices”, no cabe duda que no se puede ser felices conviviendo con la mentira. Entonces, memoria, verdad y justicia.
No se puede ser felices si los gerentes solo piensan en sus ganancias, condenando a la decencia ignorante, cuando no al olvido y al hambre a los que debieran recibir dignidad.
Símbolos nuevos para un tiempo nuevo de verdad.
Eso es lo que cae sobre los discursos de los analistas del establishment.
La anécdota de Néstor, explicando que los cuadros que se descolgaron en el Colegio Militar de la Nación (lugar de formación de la nueva oficialidad, otro símbolo) no eran las imágenes de dos ex – jefes, sino las de dos asesinos, secuestradores y apropiadores de niños, enmarca una intención profunda de volver a las raíces verdaderas de donde nace y se alimenta el conjunto social, ya no de Argentina, sino de la América toda.
El ejemplo, el símbolo, es el lugar vacío en la pared. Hay que llenarlo. Y hay que llenarlo de generales probos y entregados a cumplir el mandato del pueblo. El único soberano.
Y si. Finalmente, el gran símbolo que nos queda, es la verdad, dicha serenamente. Proponer el debate dejando abierta la posibilidad de que el otro se exprese de la misma manera.
Por eso, tal vez porque soy entrerriano y me siento amigo del Senador Guastavino, me pareció, con una innegable esperanza, que algunas cosas van a seguir poniéndose en su lugar.
“No puedo rendirle un homenaje a Néstor Kirchner con Usted sentado en ese sillón” le rugió al usurpador vicepresidente, con una serenidad tal, que la única respuesta que encontró el “nopositivista” fue un vergonzoso silencio. Vergonzoso y vergonzante.
Ni siquiera la dignidad de enmarcar esa escueta pero dura verdad en el dolor de la despedida de un amigo de Kirchner en las desgracias, de un hermano de un desaparecido, tal es Guillermo Pedro Guastavino, senador entrerriano.
Vuelvo al cajón de la esperanza, donde siempre hay cosas útiles, después de descubrir que el cajón del derrame está derramando porquería y con las porquerías que hay afuera, alcanzan.
Con sorpresa, veo que, en el fondo, como esperando ser rescatada, está la uotpía.
He vuelto a creer que es posible rescatar del olvido las verdades, sobre las cuales, ahora sí, podrá edificarse el futuro.
Y que ahora sí puedo creer en que mis hijos y mis nietas, caminarán por un país mejor.
Juan Antonio Izaguirre
Director LT11
Radio General Francisco Ramírez
viernes, 21 de mayo de 2010
"La asesina arrogancia del lenguaje" Por Claudia Gantus
Desde ayer me da vueltas esta idea. Por suerte no pierdo la capacidad de asombro. Escucho al senador mendocino Ernesto Sanz, presidente de la UCR, afirmar con vehemencia que por el subsidio del Gobierno, los pobres consumen más drogas y gastan más en juego. Con ligereza se pasa a debatir sobre la Asignación Universal por Hijo. Pero, ¿qué es lo que hay que debatir? Las palabras de Sanz me suenan arrogantes. Tal vez para muchos sea benévolo mi calificativo. Sin embargo me parece necesario desenredar un poco este concepto.
Palabra arrogante. La arrogancia es un creer saber del otro, que juzga desde la inacción. Soberbia del saber qué te pasa, qué necesitás, qué debés hacer. Arrogancia del que espera, inmóvil (al borde del camino, diría don Mario) que corrobores su prejuicio. Se jacta de su iluminado entendimiento, que cosifica al otro, lo vuelve objeto, lo mata. La arrogancia de las palabras de Sanz asesinan, disparan, matan al otro, para adueñarse de sus decisiones, de su libertad. Porque la libertad del otro asusta, hace tambalear esas propias seguridades, (falsas, como toda seguridad), y lo deja en falta. Arrogancia: no puedo darte dinero, porque no sabés en qué gastarlo. Yo sí sé cómo se gasta el dinero. Arrogancia: si te doy dinero, seguro lo gastarás en algo malo, inútil, inapropiado. Yo sí sé en qué debo gastar mi dinero (y el tuyo). Arrogancia: además de ser pobre, sos incapaz, incompetente, inepto. Yo soy el dueño de las capacidades, las aptitudes y las competencias necesarias para “saber”. Arrogancia asesina. Discurso que mata. Discurso exterminador. Discurso de la oligarquía. Discurso del poder que constituyen unos pocos poderosos que se unen para que todos los negocios y sus beneficios dependan de su arbitrio.
La Asignación Universal por Hijo es una política de Estado. No es una medida reparadora, en el sentido que pueden entenderse los parches con los que se remienda una situación. Es parte de un proyecto tendiente a construir un escenario más igualitario, más justo. No se trata de solidaridad ni de beneficencia. AUH, que suma controles de salud, escolaridad, documentación. AUH que le permite a Diego, de 16, volver a la escuela (aunque la escuela a veces, muchas veces, no sepa qué hacer con él). AUH que le permite a Mary ir al supermercado y elegir qué darle de comer a sus hijos (aunque la herencia de haber recibido el tapper con el guiso de la escuela durante años la deje desorientada frente a las góndolas). AUH que le permite a Darío tomarse unos mates a la mañana y llevar a las chiquitas al jardín, antes de juntarse con los compañeros para seguir arreglando la plaza del pueblo. Es inclusión, cimentada en la confianza. Y quien confía en el otro no sabe. La confianza es humilde.
No sé de vos, pero confío y te espero. Sé que muchos considerarán ingenuo mi planteo. Y se que abundarán los ejemplos, y contra Diego me hablarán de Juan, y contra Mary me hablarán de Rosa, y contra Darío me hablarán de Pablo. Arrogante y soberbia clase media, que desde la inacción de su egoísmo, prefiere asesinar con su discurso. No es ingenuidad, sino proyecto. Los proyectos llevan tiempo. Un tiempo que no nos pertenece. Un tiempo del que no podemos adueñarnos. Porque hay algo que escapa a la propiedad privada: el deseo de construir un país para todos.
Por Claudia Gantus
Comparto en la totalidad los pensamientos de Claudia... Y termino la misma mencionando la soberbia de muchos argentinos, compatriotas y personas que quiero que en el día a día me "decepcionan" al hablar por hablar llenándose la boca con tal de parecer los dueños de la verdad...
Por supuesto que yo tampoco la tengo, pero me refiero a que si estoy o no a favor o en contra de las decisiones de la Presidenta de la Nación porque haya puesto un feriado más a nuestro calendario, es una opinión que, personalmente me duele... cuando escucho que dicen que es absurdo un asueto para hacer más largo el finde... y no se dan cuenta de la importancia que tiene esta fecha para todos nosotros...
Si yo cumpliera 50 años, me encantaría tirar la casa por la ventana... hacer una super fiesta con todos los que quiero... y cuando MI PAIS cumple 200 años de ser INDEPENDIENTE, ¿no podemos festejar como nos merecemos?... "Claro (me han dicho), ahora todos son argentinos para estas ocasiones y también para el mundial... y después se olvidan..."
¿¿¿Tan es así??? ¿No hacemos patria todos los días laburando y criando a nuestros hijos con los mejores ideales que tenemos? Yo espero que todos valoremos esta fecha y podamos COMPARTIR esta gran fiesta que estamos por vivir... salgamos de la soberbia y participemos de NUESTRA INDEPENDENCIA... basta de quejarse y empecemos a vivir... CELEBREMOS NUESTRA PATRIA, celebremos que vivimos en este hermoso suelo y que cuanto más cerca estemos entre nosotros, más vamos a poder hacer para nuestro bien, EL DE TODOS.
FELIZ 200 AÑOS COMPATRIOTAS! Y VIVA LA PATRIA!
miércoles, 21 de abril de 2010
El Juez liberó la nota que dejó el Dr. René Favaloro antes de suicidarse.
